Nuray era distinta. Ella misma lo sabía, y lo sabían los otros. Despierta, pura, como si fuese capaz de verlo todo, no solo lo que los ojos muestran, sino aquello que se esconde tras lo visible. Sus ojos de un azul profundo encarnaban la admiración. Su misión es conservar la alegría por el prójimo ser tu Nazar.
Brazalete Nuray.
Colección: Mesopotamia
Plata 925